Láser para lesiones pigmentadas

El exceso de exposición solar y el paso del tiempo favorecen la aparición de manchas oscuras en la piel, especialmente en las zonas más expuestas, como la cara, el escote, o el dorso de las manos.

El Láser Q-Switch de Nd-YAG y la Luz Intensa Pulsada (IPL) son muy útiles en el tratamiento de lesiones pigmentadas epidérmicas como en pecas o efélides , como coadyuvante en el paño o melasma, siendo especialmente útil en las manchas de la edad o lentigos solares.

Después del tratamiento, la mancha toma un color cenizo y posteriormente se oscurece; puede inflamarse ligeramente, y finalmente se forma una delgadísima costra oscura que se desprende espontáneamente en 10 a 15 días.

Son necesarias varias sesiones para lograr un resultado satisfactorio y es indispensable el uso adecuado de un fotoprotector solar.