Los glucocorticoides, corticosteroides o corticoides son un tipo de hormonas que producen nuestras glándulas suprarrenales, de los cuales el cortisol es el más importante. Estas sustancias son esenciales para la vida y regulan funciones cardiovasculares, metabólicas, inmunológicas y homeostáticas.
Los glucocorticoides tienen, además, potentes propiedades antiinflamatorias e inmunosupresoras, especialmente cuando se utilizan a dosis farmacológicas. Por este motivo se han utilizado ampliamente en el tratamiento de diferentes enfermedades inflamatorias, entre ellas algunas que afectan la piel.
Los corticoides pueden utilizarse por vía sistémica (pastillas o inyecciones) o por vía tópica en forma de cremas, pomadas, geles o lociones.
¿Por qué son tan temidos los corticoides?
Los corticoides en general y en particular los tópicos, son un tratamiento eficaz y seguro si se utilizan en casos en los que están indicados y siguiendo las instrucciones médicas. Como cualquier medicación pueden dar lugar a efectos secundarios inherentes a la sustancia en sí, pero que pueden minimizarse si se utilizan de forma adecuada.