La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, no contagiosa, que puede aparecer a cualquier edad. La mayoría de los pacientes inician entres los 20 y 30 años y suele evolucionar en remisiones y exacerbaciones.
La psoriasis causa placas de piel con enrojecimiento, envasamiento y descamación (escama), las cuales causan comezón y ardor. Se localiza principalmente en codos, rodillas y piel cabelluda.
Su diagnóstico es usualmente clínico (con sólo observar al paciente es suficiente), en pocos casos es necesario realizar una biopsia de piel, así como manejo de fototerapia UVB de banda angosta como una opción muy útil dependiendo de la severidad de la psoriasis.